domingo, 10 de enero de 2010

EL ALMERIENSE LLORA MUCHO, PIDE POCO Y RECIBE MENOS

Copio y pego literalmente la noticia aparecida en el Ideal de Almería del 10 de Enero con el título "Papel mojado":

En Almería cuesta mucho que se ejecuten los proyectos. Incumplimientos, retrasos, aplazamientos y olvidos son todos epítetos de las grandes obras que la ciudad tiene en su 'debe' desde hace muchos años y, en algunos casos, incluso décadas.
Una treintena de iniciativas responsabilidad del Gobierno central, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Almería, pendientes de realizar, así lo atestiguan. El proyecto puerto-ciudad, el Cable Inglés, el hospital materno-infantil, el Mercado Central, el soterramiento de los accesos por Pescadería, el enlace de Viator con el campus universitario, la mejora del entorno de La Alcazaba, de su muralla e iluminación artística, la Ciudad de la Justicia, el tranvía y el AVE, los microbuses en el Centro Histórico, la conclusión de la autovía del Mediterráneo y de la prolongación de la A-92, el Cuartel de la Policía Local o el soterramiento del ferrocarril son algunas de las actuaciones que se eternizan en el tiempo y que vienen a sumarse a otras que han pasado a dormir el sueño de los justos, como el palacio de congresos, el soterramiento de la carretera de Ronda, el centro de deportistas de El Toyo, la Ciudad Deportiva del Juan Rojas y el centro de salud junto a la Rambla que descongestione el servicio de Urgencias de Torrecárdenas, por no hablar de aquéllas que entraron en vía muerta, como el propio edificio del 18 de julio (foto siguiente), el centro Polivalente de El Toyo, su área comercial y los locales de la Plaza del Mar.



Comunicaciones.

Por uno u otro motivos, incluso los proyectos más avanzados se encuentran paralizados en el mejor de los casos y, en el peor, en vías de reconsideración. Es el caso de los accesos al puerto desde Bayyana. El subsecretario de Fomento, el almeriense Jesús Miranda Hita, así lo anunciaba en su visita el pasado mes de julio. El ministerio está replanteándose el segundo tramo de los accesos a Pescadería que contempla soterrar la vía antes de la rotonda y prolongar el túnel hasta la avenida del Mar con el objeto de descongestionar el barrio del abundante tráfico que padece y dignificar así la entrada a Almería por esta zona con un bulevar que enlace con el Parque Nicolás Salmerón. Según el representante gubernamental, la actuación planteada obligaría a desviar dos cuencas hidrográficas y el impacto ambiental puede resultar «inviable».

El caso es que el anuncio del soterramiento de la Vía Parque se realizó en octubre de 2007, después de que la Dirección General de Carreteras terminara la redacción del proyecto. Dos años después, el ministerio debe reconsiderar la obra.


Poco se sabe, por otra parte, del enlace de la A-92 con la A-7 en Viator (foto anterior), cuya redacción se contrató en mayo de 2007; y tampoco se han terminado las obras de la vía que unirá esta localidad con La Cañada de San Urbano.

Del soterramiento de las vías del tren a su paso por la capital se viene hablando durante años y aunque ahora parece haber entrado en vía rápida quedan aún muchos trámites que cumplir hasta la concreción de los plazos de ejecución.

En torno a una década lleva la sociedad almeriense oyendo hablar del proyecto puerto-ciudad que recupere el recinto portuario para la ciudadanía. Hace apenas unas semanas, se constituía una comisión técnica integrada por la Autoridad Portuaria, el Ayuntamiento de Almería y la Junta de Andalucía, encargada de planificar la apertura a los almerienses de los terrenos portuarios situados entre el Muelle de Levante -donde se erige la torre de Salvamento Marítimo- y el rompeolas de San Miguel, aunque lo hacían sin previsión de plazos y, oficialmente, sin proyecto en el que basarse.

No es la primera vez que se parte de cero en este asunto aunque sería deseable que fuese la última. Y es que, en enero de 2008, es decir, hace exactamente dos años, la Autoridad Portuaria y la Fundación Bahía Almeriport celebraban un seminario encaminado a crear un proyecto de consenso que también era considerado el punto de partida de la iniciativa para integrar el puerto en la ciudad. Y, a partir de ahí, nada de nada.

Otra de las asignaturas pendientes sigue siendo el Cable Inglés. La consejera de Cultura, Rosa Torres, anunciaba en julio pasado que la eterna espera para ver obras en el cargadero del mineral iba a concluir de inmediato. Finales de 2009 ó primeros días de 2010 era la fecha marcada para el inicio de la actuación de consolidación previa a la puesta en valor del monumento declarado Bien de Interés Cultural. La Junta ha presupuestado una primera partida, pero el proyecto no ha salido aún a licitación y el inicio de la ejecución no se perfila, por tanto, para comienzos de año.


Varias décadas llevan los vecinos del Cerro de San Cristóbal (foto anterior) esperando el plan especial de reforma interior que pretende dar a la zona el esplendor que merece dada su privilegiada situación sobre la ciudad. Los primeros pasos han tardado en darse y aunque, administrativamente, el proyecto ha echado a andar, aún quedan demasiados escalones que superar antes de que sea realidad.

Uno de los proyectos muy necesarios en la capital que sí tenía fecha era el hospital materno-infantil. La primera piedra debía haberse colocado en el primer semestre de 2009. En febrero del año anterior, el Boletín Oficial del Estado publicaba la contratación del proyecto, valorado en 27 millones. La construcción se realizaría en un plazo de 36 meses, por lo que el complejo hospitalario que ayudaría a descongestionar Torrecárdenas y ofrecería una atención sanitaria más especializada a los almerienses estaría operativo en 2011. Pues bien, hace dos meses, el delegado provincial de Salud aseguraba en respuesta a unas críticas del Partido Popular, que el futuro hospital materno-infantil «empezará la licitación a primeros de año» de manera que «para el primer semestre» de 2010 «puedan comenzar las obras».

Salud y justicia

En el aire está otro de los proyectos que ayudarían a descongestionar Torrecárdenas y, en concreto, su servicio de Urgencias. El centro de salud planteado por la Junta de Andalucía en el solar del 18 de Julio se mantiene a la espera de que el Gobierno andaluz y el Ayuntamiento lleguen finalmente a un entendimiento respecto a su cesión y uso compartido. Y en cuanto al Hospital Provincial (foto siguiente), tras su cierre en enero de 2005, la Junta prometió ponerlo en servicio en 2006.


La apertura de la Ciudad de la Justicia está prevista para este año. Sin embargo, y a pesar de la demora, abrirá las puertas con falta de espacio. No todos los juzgados tendrán cabida bajo el mismo techo y la intención de la Junta es que los órganos relacionados con el ámbito penal se trasladen a este nuevo edificio y que, en Oliveros, se queden los juzgados de lo civil.

A nivel municipal, la urbanización de El Toyo representa el colmo de los despropósitos. Los proyectos del Gobierno local, sujetos a la iniciativa privada, han llevado a la zona a reunir el mayor número de sueños incumplidos. Los locales de la Plaza del Mar, el centro Polivalente, la parcela comercial o el centro de alto rendimiento de deportistas de elite y servicios complementarios tienen el visto bueno municipal pero ha faltado implicación empresarial.

Tampoco ha avanzado la Ciudad Deportiva de la UD Almería en el Juan Rojas, a pesar de los parabienes del Ayuntamiento.

La apuesta municipal por otros tantos proyectos no atraviesan su mejor momento. Es el caso del nuevo Plan General de Ordenación Urbana que después de cuatro años de tramitación debe empezar de cero al haber recibido un veredicto negativo en la totalidad de los informes a los que se ha sometido. Tampoco terminan de arrancar los microbuses anunciados por el Ayuntamiento para finales de 2008. Su inclusión dentro del Plan Urban ha retrasado su puesta en marcha aunque el estudio de tráfico está ultimado y los vehículos en las cocheras desde abril del año pasado.

Del Cuartel de la Misericordia y su recuperación para la ciudad nada se ha vuelto a saber tras el primer contacto con su propietario, el Ministerio de Defensa; y el soterramiento de la carretera de Ronda (foto siguiente), uno de los grandes proyectos para esta Corporación, ha quedado cancelado hasta el siguiente mandato.


Aunque el mayor paso atrás del Gobierno local ha sido el aplazamiento del palacio de congresos. Un proyecto valorado en unos 40 millones de euros que tras años de negociaciones con el arquitecto británico Norman Foster ha quedado a buen recaudo en el baúl de los recuerdos, no sin haber dejado tras de sí ríos de tinta.

Una lista, en definitiva, que parece no tener fin, y a pesar de la cual la ciudad continúa avanzando aunque no sea al ritmo que debiera.
 
Ya sé que el texto es demasiado largo... La noticia es demasiado larga y no merece ningún tipo de resumen. Como ya comenté en el post "Promesas para 2010" estamos un poco (bastante) hartos, y ya es hora de alzar la voz y cambiar nuestra actitud que no es otra que esa que he usado como título del presente post. El blog "¿Por qué dejé de ser andalucista?" nació precisamente para esto. Es hora de luchar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario