sábado, 27 de marzo de 2010

JESUS DE PERCEVAL: "LO PROVICIAL NO ES SINÓNIMO DE INCULTO"


Jesús Pérez de Perceval del Moral, más conocido como Jesús de Perceval, es uno de los artistas almerienses más importantes del siglo XX. La ciudad de Almería lo vio nacer, crecer y morir entre 1915 y 1985.

Este pintor y escultor se formó entre la Escuela de Artes y Oficios de Almería y la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. A partir de la década de los 40, y junto a otros artistas e intelectuales de Almería como Celia Viñas, Juan Cuadrado, José Gómez Abad, Miguel Cantón Checa o Francisco Capuleto, funda el movimiento indaliano.

Perceval abanderó este peculiar movimiento cultural almeriense el cual se inspiraba en las raices de esta tierra, ensalzando el caracter ancestral, mágico y espiritual de las culturas históricas y prehistóricas del sureste peninsular. El movimiento indaliano fue presentado en el Museo de Arte Moderno de Madrid en 1947, logrando una gran acogida por parte de la crítica, en especial de Eugenio d'Ors, el entonces Jefe Nacional de las Bellas Artes.

A parte de Madrid, Perceval rebasó las fronteras españolas para exponer en Munich, Roma, París, así como en diversas ciudades de Argentina, Chile y Bolivia. En 1951 participó en la I Bienal Hispanoamericana de Artes de Madrid, despertando gran expectación su obra La degollación de los inocentes:


Su obra pictórica estuvo influenciada por Ignacio Zuloaga, Giorgio de Chirico y Pablo Picasso. El estilo es claramente expresionista y queda marcado por lo oscuro de su cromática. Sin embargo, con el tiempo, Jesús de Perceval evolucionó hacia una iconografía más matizada y realista.

Basándose en una de las premisas y razones de la existencia del movimiento indaliano, la cual reivindicaba que lo provincial no es sinónimo de inculto, Perceval no salió demasiado de Almería. En resumidas cuentas, el almeriense se define como un pintor clásico con influencias del Mediterráneo, la naturaleza, la infancia, la historia y la prehistoria.

Por lo demás, Jesús de Perceval fue un gran conocedor de los estilos y tendencias del arte universal, trabajando también la escultura, la imaginería, la alfarería y la fotografía. Fuera de lo pictórico, son trabajos suyos el monumento a San Francisco Javier en Tokio, el retablo de la Piedad y la imagen de San Indalecio de la catedral de Almería, el retablo de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario en Roquetas de Mar, la fuente de los Peces en Almería (foto siguiente), así como una importante colección de fotografías realizadas, especialmente, durante los años 50, cuando el pintor se acerca a otro ilustre artista almeriense: Carlos Pérez Siquier.